El reconocido actor y gestor cultural Felipe Braun reflexiona sobre la ausencia de la cultura en los discursos del Salmon Summit 2025, realizado en el Teatro del Lago. Desde Frutillar, hace un llamado a incluir la cultura como eje estratégico del desarrollo regional.
Cultura ausente en un encuentro clave para el sur
El Salmon Summit 2025, realizado recientemente en el Teatro del Lago, fue sin duda un hito para el sur de Chile. Con la participación de los tres principales candidatos presidenciales, paneles sobre descentralización, medioambiente, innovación y desarrollo regional, y una producción de alto nivel, el encuentro dejó en evidencia una organización seria y necesaria.
Sin embargo, hubo una gran ausente: la cultura. Durante casi seis horas de presentaciones y discursos, la palabra «cultura» no fue mencionada ni una sola vez. Que esto ocurra precisamente en el principal espacio cultural de la Región de Los Lagos no es un detalle menor.
El rol estratégico de la cultura en el desarrollo
La cultura no es un lujo ni un adorno, es una infraestructura vital para el desarrollo de las comunidades. Además de enriquecer el alma de los territorios, tiene un impacto económico comprobado.
Según el informe “Cultura y desarrollo económico en Iberoamérica” (UNESCO, OEI y CEPAL), por cada $1.000 millones invertidos en cultura, se pueden generar hasta $1.700 millones de retorno. En Frutillar, entre 2023 y 2024, los eventos culturales convocaron a más de 80.000 personas, dinamizando fuertemente la economía local.
Felipe Braun señala con claridad: “Invertir en cultura mejora la calidad de vida, atrae talento y fortalece el arraigo”. Incluso para la industria salmonera, contar con un entorno cultural activo aporta estabilidad, compromiso y sentido de pertenencia.
Si el salmón quiere compararse con el cobre, debe asumir también su rol cultural
Durante el evento se repitió que el salmón es el segundo producto más exportado de Chile, solo detrás del cobre. Pero si la salmonicultura aspira a tener ese mismo peso en la identidad del país, también debería impulsar proyectos culturales transformadores, como lo ha hecho históricamente la minería.
Braun recuerda que, junto a BHP, apoyaron iniciativas como Teatro a Mil y Lastarria 90, que llegaron a ser reconocidas con un Premio Avonni por su aporte al teatro chileno.
El sur necesita cultura para ser un polo de atracción y sentido
Hoy se habla de “nuevo trato” con las regiones, de convertir al sur en un centro de innovación, de atraer talento y mejorar la calidad de vida. Pero esto no se logra solo con inversión tecnológica o relocalización de concesiones.
Ese cambio sostenible se construye también a través de la cultura: con espacios de encuentro, pensamiento crítico, arte, poesía y música. Sin eso, no hay comunidad que crezca con sentido ni territorio que se vuelva imán de creatividad.
El Teatro del Lago: mucho más que un escenario
Felipe Braun destaca que el Teatro del Lago no es solo un lugar de conciertos u ópera, sino una plaza cívica para el espíritu de la comunidad. Aquí se produce diálogo social, educación artística y formación de nuevas generaciones.
Por eso, es especialmente llamativo que en este espacio —al hablar del futuro del sur— la cultura haya quedado fuera del discurso.
Un llamado urgente a instalar la cultura en el centro del desarrollo
Felipe Braun finaliza su columna con un llamado directo y sincero:
“Instalemos la cultura en el centro del desarrollo regional. No como un gesto, sino como una estrategia.”
Porque si Chile quiere liderar en economía azul, primero debe conocerse a sí mismo: saber quiénes somos, qué historias queremos contar y cuál será nuestro legado.
«El sur no solo tiene recursos, tiene alma. Y la cultura es su lenguaje.»
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