El sur de Chile atraviesa uno de sus momentos turísticos más fuertes de la última década. Con más de 4 millones de turistas extranjeros acumulados hasta octubre de 2025 y proyecciones que superan los 5,7 millones al cierre del año, la temporada alta 2025-2026 se perfila como una de las más intensas en años.
Entre diciembre y marzo se proyectan cerca de 2,6 millones de visitantes internacionales en el país, y una parte significativa de ese flujo se concentra en las regiones del sur.
¿De dónde vienen?
El principal mercado emisor es Argentina, que representa cerca de la mitad de los turistas extranjeros que llegan a Chile. Esta realidad explica el alto movimiento en pasos fronterizos como Cardenal Samoré, Pino Hachado y Dorotea, que funcionan como puertas de entrada clave hacia Los Lagos, La Araucanía y Magallanes.
Brasil se posiciona como el segundo mercado más relevante, con un flujo creciente de visitantes que combinan Santiago con circuitos hacia la zona de lagos y volcanes.
En menor volumen, pero con mayor gasto promedio y estadías más largas, aparecen turistas provenientes de Estados Unidos y Europa, especialmente España, Francia, Alemania y Reino Unido. Este segmento suele enfocarse en experiencias de naturaleza, trekking y turismo sustentable, con fuerte presencia en Patagonia y destinos del sur.
¿Por qué eligen el sur?
El fenómeno responde a una combinación de factores:
- Diversidad natural concentrada en pocas horas de viaje: volcanes, lagos, bosques y fiordos.
- Oferta de experiencias auténticas, desde termas y trekking hasta gastronomía local.
- Sensación de amplitud y menor saturación frente a otros destinos internacionales.
- Ruta binacional Argentina-Chile, que facilita circuitos integrados.
La estacionalidad sigue siendo marcada, con picos en diciembre, enero y febrero. Sin embargo, el invierno también muestra señales de crecimiento, impulsado por nieve, termas y turismo de bienestar.
Impacto local
El aumento de visitantes extranjeros se traduce en mayor ocupación hotelera, más movimiento gastronómico y activación del comercio en ciudades como Puerto Varas, Frutillar, Pucón y Puerto Natales.
El desafío ahora no es solo atraer más turistas, sino fortalecer infraestructura, conectividad y gestión sustentable para sostener el crecimiento.
El sur ya dejó de ser un destino emergente. Hoy es parte del mapa turístico internacional.

