Apoderados decidieron no enviar a sus hijos a clases tras cuatro robos, falta de agua, gas y electricidad. Denuncian abandono por parte del DAEM
Osorno, 25 de julio (Sur Actual) – En un escenario de inseguridad, abandono e indignación, la comunidad educativa de la Escuela Paul Harris, ubicada en el sector Rahue Bajo de Osorno, se declaró en alerta máxima tras sufrir cuatro robos en las últimas semanas. La situación llegó a un punto crítico este miércoles, cuando solo 10 alumnos de casi 200 asistieron a clases, en protesta por la falta de respuesta efectiva de las autoridades.
El último robo, ocurrido el martes por la tarde, no solo dejó nuevas pérdidas, sino también daños estructurales: cortes de agua en cocina y baños, instalaciones eléctricas comprometidas, cámaras de vigilancia inoperativas y sin suministro de gas para preparar alimentos.
Ante esta crisis, los apoderados tomaron medidas drásticas: suspendieron la asistencia de sus hijos y organizaron rondas de vigilancia nocturna por su cuenta. “Estuvimos desde las 4 de la mañana en una manifestación y hasta las 3 de la madrugada haciendo rondas. No podemos dejar el colegio desprotegido”, expresó una madre.
La concejala María Valderas se hizo presente con alimentos para los pocos estudiantes que llegaron, lamentando la falta de condiciones básicas para operar. Durante el concejo municipal, el encargado de finanzas del DAEM habría indicado que no hay fondos disponibles para reparaciones inmediatas, lo que fue calificado como “inaceptable” por los apoderados.
“Nuestros hijos tienen derecho a la alimentación, a la seguridad y a un entorno digno para aprender. No pedimos millones, pedimos baños funcionando, puertas seguras y protección”, señaló una vocera de los padres mientras preparaba lienzos con mensajes como “No más robos” y “Que el DAEM dé la cara”.
Aunque se anunció que el próximo viernes comenzaría la instalación de rejas y protecciones, la comunidad se mantiene escéptica y movilizada, especialmente por la inminente llegada de alimentos JUNAEB que podrían ser robados si no se actúa a tiempo.
🔴 “Me da terror mandar a mi hija al colegio. No sabemos si los delincuentes entrarán a una sala a asaltarlos. Esto es una emergencia”, sentenció una madre, resumiendo el sentir de una comunidad que exige acción inmediata y respeto a sus derechos.